El Director del Instituto de Historia y Patrimonio (IHP), Dr. Rodrigo Vera Manríquez, dictó la conferencia “El muralismo brigadista en Chile: Mono González y su mural en la UNAM” el pasado 10 de abril, en el Auditorio José Vasconcelos del Centro de Enseñanza para Extranjeros (CEPE) de la Universidad Nacional Autónoma de México. La actividad fue moderada por el coordinador académico Dr. Oscar Molina Palestina.
Durante su exposición, el académico abordó los vínculos históricos entre Chile y México en el ámbito artístico y las políticas culturales del Estado benefactor, destacando el papel que desempeñó el muralismo como herramienta de educación, identidad y acción política en ambos países.
Uno de los ejes centrales fue la influencia del muralismo mexicano en Chile, particularmente a partir de la llegada de David Alfaro Siqueiros en el contexto del gobierno de Pedro Aguirre Cerda. Este periodo, marcado por el impulso a la educación pública, propició la incorporación de murales en escuelas, bibliotecas y espacios comunitarios, consolidando una estrecha relación cultural entre ambas naciones.
El Dr. Vera también destacó episodios de cooperación internacional, como el apoyo del presidente mexicano Lázaro Cárdenas a Chile tras el terremoto de Chillán de 1939, así como iniciativas como el Plan Chileno de Cooperación Fraternal. En este contexto, surgieron espacios emblemáticos como la Casa del Arte, junto con intervenciones de artistas como Diego Rivera y José Clemente Orozco, además de la presencia de murales en lugares como el Club México en Santiago y en la Biblioteca de la Escuela México de Chillán.
La conferencia trazó además una genealogía del muralismo en Chile, señalando sus antecedentes en las primeras décadas del siglo XX y su consolidación como lenguaje político a partir de la década de 1960. En este proceso, se destacó el rol de artistas como Gregorio de la Fuente, Fernando Marcos y Orlando Silva, Roberto Matta así como la influencia de corrientes internacionales y figuras como Juan O’Gorman.
Un momento clave fue la emergencia del muralismo brigadista, especialmente con la creación de la Brigada Ramona Parra. Este movimiento consolidó un lenguaje visual directo, colectivo y territorial, orientado a la comunicación política en el espacio público.
La exposición profundizó en la trayectoria de Alejandro «Mono» González, recientemente reconocido con el Premio Nacional de Artes Plásticas 2025, destacando su participación en la campaña de Salvador Allende en 1970 y su concepción del arte como herramienta social bajo la consigna “el arte para el pueblo”. Asimismo, se abordaron experiencias de muralismo político en espacios urbanos, como las intervenciones en el río Mapocho y otras acciones gráficas vinculadas a procesos electorales. Culmina este análisis con los efectos tras el golpe de estado de 1973 y como la Brigada se articuló para seguir entregando su mensaje en medio de la clandestinidad hasta los años 90 incluso.
El Dr. Vera también revisó aspectos técnicos y estéticos del muralismo, como el uso del fresco —incluyendo experiencias como las desarrolladas en la Ciudad del Niño bajo la influencia de José Venturelli— y técnicas como el cloisonné, adaptadas al lenguaje mural mediante la delimitación de planos de color.
Finalmente, el Dr. Vera profundizó en la trayectoria de González, destacando su rol en el desarrollo del muralismo brigadista y su concepción del arte como herramienta social y política. La conferencia permitió relevar el muralismo como una práctica que articula procesos históricos, lenguajes artísticos y dinámicas territoriales en América Latina.
Video CEPE UNAM, Fotos Rodrigo Vera
